Respeto las creencias, gustos, opiniones y valores de cada persona y me llevo muy bien con personas que divergen en gran medida de los míos.

Pero con mis amigos comparto esporádicamente, hay una distancia que permite tolerar muchas diferencias.

Con mis parejas busco estar más acoplado, lo que intrínsecamente exige una cercanía más estrecha entre valores, gustos y creencias.